¿LA VIDA ES MÓVIL?
Desde que tengo este aparatejo pueden localizarme en cualquier momento, en cualquier lugar ... siempre en los momentos y lugares más inoportunos, no sé por qué. Alguien me ha debido de hacer un lavado de cerebro porque ya no recuerdo la vida sin móvil; sin los msm, los politonos, los bluetooth, etc ... pero sé que hubo una vida en la que el silencio era el silencio, en que en el cine sólo se oía el crepitar de las palomitas sobre los labios, donde nadie podía hacerte una foto del careto por sorpresa, donde no te veías obligado a contestar a la primera chorrada que se le pasase por la cabeza al que te ha mandado ese msm, y -¡sobre todo!- donde cualquier fulan@ compartía su intimidad en voz alta en el autobús.
Sé que tengo que dejarlo ... es él o yo. Aunque me doy cuenta de que la sociedad nos presiona para que estemos localizados con nuestros GPS; es como el parchís: eres rojo, o verde o azul -¿de qué color eres tú?-
Estoy hasta las .... de cierta campaña de publicidad que dice que la vida es móvil porque el móvil es una losa que, la mayoría de las veces, nos amarga la vida.
Este fin de semana estaba fatal ... sólo me apetecía estar en la cama y no hacer nada. Pero tú te empeñaste en que saliéramos ... y fuimos al parque.
Acabo de leer la famosa -en este blog- lista de interinos del Gobierno de Aragón para profesores de Enseñanza Secundaria (¡Respirad, que ya acaba!)y...soy la última de la lista, je, je
Mi vena inconformista anda un poco hinchada esta semana ...Soy de la opinón de que cuando todo va bien, algo falla. Es el efecto mariposa; cuando bate sus alas en una parte del mundo, otra parte del mundo se desmorona.
Me acabo de leer -¡en sólo dos días! la literatura fácil, a veces, se agradece- el último libro del conocido autor; el chico ése, joven, que escribió "Historias del Kronen" (y, a algunos, hay que añadirles lo de la peli, claro),
He vuelto a pensar en lo que era tener 12 años... desde que doy clase en la E.S.O he vuelto a recordar lo que era tener 12 años. Con 12 años uno no ve el mundo, sólo ve la fantasía. Con 12 años uno piensa que va a hacer muchas cosas, con 27 descubre que todas esas cosas no llegaron nunca, ni siquiera pudimos rozarlas (con 12 años yo quise ser misionera, y ahora mi carrera de santidad está acabada).
Hay cosas que te hacen renacer de tus cenizas como el ave Fénix y emprender de nuevo el vuelo... Esta vez fue Cristina Piaget la que entró en la mi tienda, caricaturizando a la perfección el estereotipo -¿no tan falso?- de la guapa modelo tonta.
El otro día ... ¿sabéis quién entró en la tienda? Una modelo de fama internacional que ha desfilado para los mejores modistas ...
Ya es definitivo. En esta semana he descubierto que F. es incapaz de sacrificarse un poco en esta incesante búsqueda del piso perfecto. Su trabajo es lo primero, y la casa después.
La primera vez que le vi, pensé que lo era. Más que nada, porque tenía toda la pinta -ya sabéis- un hombre mayor, un traje más mayor todavía, una flor en el ojal, y en el otro lado asoma un pañuelo (en no muy buen estado, por cierto). Pero el rasgo definitorio para otorgarle semejante calificativo es su insistencia en decir que soy la chica más guapa de la Intermodal, que me quiere invitar a un café, y -sobre todo- esa argucia que tiene para acercarme la mano y ... cuando yo creo que me la va a estrechar, ¡me planta un beso con baba incluída!
Esta semana he descubierto que hacer las cosas pensando en dos, pensando por dos, a veces, no es lo mejor. Lo mejor es pensar x uno mismo, pensar para uno mismo.
Estoy viviendo mi peculiar Semana Santa: una procesión interminable de visitas concertadas previamente- que me llevarán al Calvario final de encontrar un piso bueno, bonito y ... ¿barato? para comprar en esta ciudad. Lo cierto es que hay mucho Judas Tadeo disfrazado por ahí de asesor inmobiliario, y como sabéis- al final es Judas quien, por unas pocas miserables monedas de plata, vende a Cristo ... ¿un piso?
No voy a poner ni el número ni la letra, todos sabéis a lo que me refiero. Estoy hasta las narices de tanto especial, hay cosas que ojála no pudieran recordarse ... como en la peli esa de
No sé cuál será la última imagen que guarda mi abuelo de mí en su cabeza, posiblemente sea de unos doce o trece años. Mi recuerdos de infancia están inevitablemente unidos a la progresiva pérdida de visión de mi abuelo, gracias a unas cataratas que se convirtieron en nubes blancas, en muy poco tiempo.
Llevo todo el fin de semana aguantando la frasecita esa de: "¿Qué tal llevas los 27?". Para empezar yo no llevo los 27, tengo 27 años; lo cual me conduce a las diferencias entre "llevar" y "tener" (éste creo que será el primer capítulo de una larga serie de reflexiones gramaticales.
Así es como lo llamo yo, cuando no me apetece quedar con l@s amig@s y lo único que quiero es encerrarme -tipo "Gran Hermano" (pero sin grabarnos)- con F. en su casa, en la mía, en un hotel, en una cutre pensión, etc ...
Hay pocos sitios donde puedas pasar más vergüenza que en el dentista -bueno, sí; en el ginecólogo-. En principio, la postura y tu misión a cumplir son humillantes (en ambos casos).