HE DESCUBIERTO EL SECRETO DE LA ETERNA JUVENTUD
O por lo menos eso creo, porque cierta entidad financiera -azulgrana y muy popular por estas tierras mañas- me sigue concediendo el honor de ser titular de una tarjeta de crédito joven , a pesar de haber superado con creces el límite de edad para poseerla. Yo la rayo -quizás por su uso excesivo- y solicito un duplicado (más). Ellos me la devuelven a conceder con más años de no caducidad, así que soy eternamente joven -en cuanto al banco se refiere, por lo menos-.
Lo cierto es, que pertenezco a esa franja difusa de edad en la que no te puedes considerar ni joven, ni viejo. Y, llevo marcado en mi frente, el estigma de esa cifra diabólica: el 26. Cuando eres menor de 26, eres "joven",entras dentro de la seguridad privada de tus padres, y tienes contratos para tu móvil baratísimos. Si eres mayor de 26, lo único que te puedes hacer el carnet "+ 26", pero si tienes 26... ni eso. Así que ya lo sabéis, Generación del 78 , uno tiene la edad de la que se siente.
Como habréis podido observar, me he tomado un descanso navideño -bastante largo- de esta "mi hulmide bitácora". Durante esos días de asueto, recibí a mi correo personal un mensaje críptico de auxilio. El sujeto que solicitaba mi ayuda era el ínclito Manuel Zapater Galve, que se ha iniciado en el mundo blogosférico y bitacorero, con un experimento llamado
Después de "chuparnos" 309 horas de curso, viene un director encorbatado y nos dice que "el mercado está muy mal".
Definitivamente, no tengo espíritu comercial.
El domingo me voy con F. al Pirineo aragonés, más concretamente a Aínsa. Este tipo de cosas son las que unen a una pareja: el ir en el coche y ver como él se confunde de camino-quizás vais en dirección contraria- pero no dices nada; sólo insinúas: "creo que no vamos bien" ... "Me parece que nos hemos confundido" ( ¡Atención! Es importante que uséis la primera persona del plural, para no herir el ego masculino).
Hoy, se nos presenta el caso de... digamos, N.R.D, que está perdidamente enamorada de un amigo. En la primera sesión, en mi consulta "barítima", le aconsejé dosis de indiferencia y le receté pastillas de "evitación". Todo ello bajo un leiv motiv :
El selecionador "ejjpañol", Luis Aragonés, quiere darnos lecciones de Historia sobre el racismo inglés. Olvida Mr. Aragonés que fuimos los españoles los que obligamos a judíos a convertirse y expulsamos a los árabes, mucho antes de que los anglosajones tuvieran colonias.
Cuando ya me había acostumbrado a enrollarme en mi bufanda, ponerme mi gorro, enfundar mis manos en los guantes, usar la técinca del doble calcetín para mis pies... sin olvidar el abrigo, claro, que me da un aspecto my sexy de "muñequita michelín".
Hay que ver lo que nos gusta lo americano; nosotros, que hemos tenido el Día de Todos los Santos de toda la vida, preferimos llamarlo
Tú, que tanto te ríes
Hoy nos despertamos con la genial idea del presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), Don José Miguel Báez -un cargo muy largo para un trabajo muy escaso- de ampliar la duración del exámen práctico del carnet de conducir de los quince minutos actuales a veinte o veinticinco minutos para, nuevamente, igualarnos a los europeos. Y yo me pregunto, ¿con elementos como Farruquito corriendo por nuestras calles, qué más da el tiempo que inviertan? Y no hace falta ser un indocumentado, los hay con carnet y sin sentido común, que se juegan su vida y la de los demás por un adelantamiento imprudente, por ir a una velocidad excesiva, y largo etcétera de causas estúpidas que no justifican una imprudencia.