++++++++++++ CERCA DE CASA

Dicen que "todo depende del cristal con que se mira" y después de un año en el fin del mundo, estar a sólo una hora y poco de casa parece un sueño.
Sobretodo, poder volver a casa a comer (aunque sea a las cuatro y muerta de hambre) y dormir todos los días en casa es lo más parecido al paraíso en estos momentos. Poco me importa que no voy a dar clases de Lengua este año -en realidad, no tengo muy claro lo que voy a dar- y, en cuanto a ser o no ser tutora este año, el pasado tuve ración doble así que no lo echaré de menos.
La alegría que me invade ahora porque el dedo del destino señalara Ejea se me pasará exactamente en un año, cuando vuelva a jugármela con un sistema administrativo que no entiende de preferencias, circunstancias personales ni situaciones emocionales. Ser "emigrante" un año está bien, sentirte toda tu vida un emigrante es un asco. Todos queremos un lugar llamado "hogar" y sentirnos aceptados.
3 comentarios
jio -
por fin, María...!!!! -
!A por nuestros "diversificados"! En vez de cañas en Teruel, este año podemos celebrarlo con una botellita de Campo de Borja...
Mucha suerte para tus primeros días, ya iremos hablando. Cuídate mucho.
Miss Buñuel -
Pd. Proximamente en Zaragozando un artículo que sé que te gustara...