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María en el país de los mierdecillas

¡VIVA LA VIDA!

¡Hacía tiempo que no pasaba por aquí! Será porque últimamente estoy dando rienda suelta a uno de mis vicios más confesables: los cursillos. Esta semana es tranquila, sólo me agobia el bombardeo de San Valentín.

Como trabajo en dos centros este año, a veces caer en las comparaciones es inevitable. No me gusta poner etiquetas: los niños bien y el mestizaje; el centro privilegiado y bienvenido al Harlem. No me siento bien ni en uno ni en otro, me explico: los niños bien no dan problemas, sólo dolor de cabeza, y "los otros" -me paso el día diciendo: "esto se lo conté a los otros..:"- la diversidad es divertida y de la misma familia léxica, pero supone un doble esfuerzo. 

El viernes me pasó algo sonrojante, que jamás -repito "jamás"- me ha pasado en ningún centro. El jefe de estudios del (llamémosle) centro periférico y sin tantos medios me dijo que creía que si las cosas funcionaban era porque yo era la tutora. ¡Madre mía! ¡Reconocimiento! En muchos centros que he estado no he sentido jamás eso. Y te pones a pensar en todos los trabajos que has tenido: algunos cutres (en el almacén montando "party-lights", en el estadio como repartidora-objeto), algunos mal pagados (en la Academia descubrí que se me daba bien esto) y algunos ni siquiera empezados (la FNAC y su chaleco se quedaron en un mal sueño).

Pero, nunca -repito, "nunca"- he sentido que me decían que el trabajo está bien hecho, y la cara que se me puso debe ser como la de mis alumnos cuando les digo: BIEN HECHO. Me da tan buen rollo como este temazo de Coldplay (Grammy merecido, ¡Bien hecho!):

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3 comentarios

Nana -

¡Felicidades! el reconocimiento es algo que escasea en estos tiempos...

niña gusana -

Sip, tristemente el reconocimiento es algo que escasea... Yo me pego el día reduciendo gastos a la empresa, negociando, amenazando a comerciales hoteleros y racaneandoles 5€ para que luego mi jefe no sepa ver nunca mi labor y en reconocimiento donarme los euros ahorrados a mí... pero bueno...
Como bien dices, es mejor q los party-lights en el almacén con el delantal verde. Qué grandes momentos! Cuánto llegué a odiar halloween o la Navidad!
Pero qué sería de ti sin estas historietas para contar a tus nietos??
PD: Si te quedaste con ganas de chaleco fnacquero, yo te hago uno pa tu despedida de soltera, eh???

Mª Eugenia -

Buenas!!! hacía mucho tiempo que no entraba en tu blog! ¿qué tal te va el currele? veo que bien, por lo menos te han dado una palmadita, que eso nunca viene mal. Yo sigo en el mismo cole, super contenta, asi que espero que me dure, que este año tengo que estudiar y no llego!! joé que agobio. Acuérdate que los maestros trabajamos mañana y tarde... y encima mis clases de step, que por supuesto no las pienso dejar; por un lado tengo que soltar mi ira!! Hala guapa!! nos vemos cuando quieras, o cuando tengamos un hueco. Chauu
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