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María en el país de los mierdecillas

DESPEDIDAS...SOLTERAS

<center><strong>DESPEDIDAS...SOLTERAS</strong></center>

Todavía me estoy recuperando... En tres palabras: despedida de soltera.

Se nos casa S. a finales de mes, y el sábado había que celebrarlo. Caímos en todos los clichés de uno de estos festejos populares: boys, disfraces procaces, consejos para la noche de bodas y pasteles de formas fálicas. ¡Vamos, un clásico! Pero pasado por mi "peculiar" organización y las de las amigas de S.; los boys no eran boys, ni tampoco girls, eran más bien drags (Poppi y Vania, ¡qué espectaculares!). El disfraz no era una exageración de esas de sex-shop, sino un elegante diseño de enfermera-pastillera, con accesorios muy adecuados (el estetoscopio dio mucho juego por la noche,  ¿a los chicos les gusta todo lo que cuelga?). Lo de la tarta no fue idea mía, pero prefiero quedarme con el contenido que con la forma, estaba muy buena ... a pesar de su forma.

Además es la primera vez que me siento a una mesa y ... ¡soy la única soltera! Más de un 50% de la mesa tenían hijos ... ¡Dios mío, recibí todo tipo de consejos maritales! He hecho un auténtico máster en organización y realización de bodas. Llegué a casa -a altas horas de la ¿mañana?- convencida de que el arroz se me pasa y que el tiempo vuela. Pero estuvo genial, ahora toca la temporada de bodas: disfraces, boys y tartas, por igual.

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