Blogia
María en el país de los mierdecillas

DE VUELTA A LAS TRINCHERAS

<center><strong>DE VUELTA A LAS TRINCHERAS</strong></center>

Volver a ser tutora es volver a las trincheras; bajar a los infiernos de la responsabilidad psicológica; tratar de dar forma al caos de "mi niño no es así" y "no sabemos que hacer con él/ella"... vamos, volver a reunirme con padres, tutores, alumnos y demás fauna.

Hace dos años ya lidié con las mamás supreprotectoras y los papás exigentes; es volver a empezar, sabiendo que si no marcas los límites, se te comen la zona.  Ahora sé que cuando te ofreces a algo, te toman la palabra, la mano y el brazo. Pero ahora soy más mayor y, por lo tanto, más sabia: las heridas abiertas ya no sangran, aunque sí recuerdan los errores del pasado. Es lo que me repito mientras conduzco por la autopista; "no volveré a dar mi teléfono personal"; "cuando acaban las clases, acaban los problemas", etc, etc...

Nos engañamos, no somos máquinas, no podemos desprogramarnos y como seres humanos sufrimos de la estúpida enfermedad de la benevolencia, la enfermedad de la empatía y el exceso de paciencia. ¿Volveré a cometer los mismos errores, si me dejan?  Por ahora, con librarme de este catarro, me sobra ...

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

Patricia -

Ay, María, que lo peor (o lo mejor) es que ya nunca saldremos de este "círculo". Mucho ánimo que el curso va a tener de todo, ya sabes.

La Noria -

María, ¡¡¡ánimo que tu puedes!!! si te animas a venir de público avísame estas invitadisima al programa, un beso desde los madriles
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres