
Hoy, se nos presenta el caso de... digamos, N.R.D, que está perdidamente enamorada de un amigo. En la primera sesión, en mi consulta "barítima", le aconsejé dosis de indiferencia y le receté pastillas de "evitación". Todo ello bajo un
leiv motiv :
"si sufres, plantéatelo el próximo domingo". El paciente respondió bien a la terapia y consiguió recibir llamadas del sujeto en cuestión, lo cual produjo en ella efectos secundarios de gran ilusión.
Pero hace unos días toda la terapia se fue al carajo: ayer se lo encontró, y tras horas de indiferencia, recayó : envió un msm, proponiéndole ir al cine.
Os invito a que dejéis comentarios de apoyo a N.R.D
en mi weblog.
Autor: jio
sip, quevedo también recetaba una vacuna.... o algo así, ¿no?
...pero a n.r. se le ve sonreir satisfecha...
-ay mi amol, lo nuestro es imposible, ya sabes que ante todo esta mi hija-. (lease con voz de telenovela venezolana).
Fecha: 02/12/2004 10:10.

Autor: Malasombra
Como decía el Vizconde de Valmont en "Las amistades peligrosas":
Ese chico no necesita ayuda, necesita obstáculos.
Si llega a saltar los suficientes, tal vez caiga inadvertidamente encima de ella.
Fecha: 03/12/2004 12:57.
Autor: N.R.D.
Gracias,Malasombra.
Me ha gustado mucho tu consejo.Este puente VISIONARE otra vez "Las Amistades peligrosas".
Fecha: 03/12/2004 13:01.

Autor: eva
el problema es que el chico es como un conguito, demasiado apetecible como para esforzarse en evitarlo.. o no, señora paciente?
Fecha: 13/12/2004 15:53.